viernes, 16 de noviembre de 2007

Cosas que me dan asco

Volvemos con la sección estrella del Archipiélago Liberal: las cosas que me dan asco.

Primero que nada, agradecer a los analfaburros que se han lanzado como posesos a defender la gloria y santidad de los Tokio Hotel. Además de no tener ni pipa de música, resulta que tampoco saben escribir. Una lástima, porque no puedo ponerme a conjugar el verbo haber en el blog.

En fin, aclarado esto, vayamos al tema:

Odio los móviles, los odio con todas mis fuerzas. No por la utilidad que tienen, que es mucha, sino porque suenan. Que horror, no soporto esos tonos/politonos/megatonos que tienen. El mio se pasa las 24 horas del día sin sonido, motivo por el que muchos amigos mios se quejan de que no les coja el teléfono cuando me llaman: lo siento, es que no lo escucho.

Así que, visto ese odio que tengo, el único reducto de tranquilidad que encuentro en el día a día es el metro. Ese transporte tan bonito, tan rápido y tan sin cobertura... Quien inventó lo del tren subterráneo se merece una estatua (igual que el inventor de la cerveza). Hace unos años se habló de poner cobertura a las estaciones de metro (por lo menos en Madrid), pero parece ser que la idea no ha llegado a buen puerto. A Dios gracias.

Sin embargo, lo que sí que ha llegado al metro son los gilipollas. De eso no se libra ningún sitio en la tierra. Me apuesto lo que sea que, a día de hoy, debe haber gilipollas hasta en la Antártida. ¿Y que hacen los gilipollas del metro? Los clasificaré en dos especímenes:

El primer especimen es el Cuatoriano. Son una rama de la familia de los Camboyanos, es decir, de los inmigrantes. ¿Qué hacen los citados cuatorianos? Seguro que todo aquél que haya viajado en el metro los conocerá: Son esos gilipollas que, pillando asiento en el vagón, se dedican, durante todo el trayecto que van a realizar, a escuchar, uno por uno, todos los politonos de su móvil:

"tirurirurí, tirurirurí"
"parapapa parapapa parapapa paaaa" (este es el de los Nokia de toda la vida)

y así durante los 20 minutos que se pasan en el metro.

Por dios, ¿nadie les ha dicho que molestan? ¿nadie les ha dicho que son un puto coñazo? ¡¡¡Joder!!!, que escuchen los politonos en su puta casa.

El segundo tipo de gilipollas es el que llamaré Guayones flipaos. Estos están en crecimiento. Día a día nos encontramos a más y más de estos individuos en los vagones del metro. Su rango de edad está entre los 16 y los 20 años, a diferencia de los cuatorianos, que son mayores de 35-40 años.
Por norma general, los guayones se trasladan en grupos no muy numerosos, de entre 3 y 5 individuos, y tienen por costumbre utilizar, durante los trayectos del metro, el altavoz del móvil para atronar a todo el vagón con la música que en él tienen.
Otra característica de este tipo de gilipollas es que se creen supermanes o similares: van siempre de vacilones (de ahí lo de flipaos en su nombre científico), pensándose que son el centro de la creación y que todo lo que les rodea existe solo para su uso y disfrute.

El "jefe" de la banda se distingue por ser, por norma general, quien lleva el "ritmo" y la música. Los otros deshechos sociales que le siguen actúan como sus guardaespaldas, protegiéndolo porque saben que se están rifando una bofetada cada vez que arrancan sus móviles en el metro.

El tipo de música de la que "disfrutan" es muy distinta: yo he escuchado desde System of a Down (¿que habrán hecho los pobres armenios de SoaD para merecer esto?) hasta bacalau.

Está claro que gilipollas debe haber en todas partes, pero como éstos que he comentado, hay pocos peores.

Por esto y por mucho más, digo y reafirmo que

Los gilipollas que joden al personal en el metro me dan asco


P.D.: Minutos musicales

Dire Straits & Eric Clapton - Sultans of Swing Live




Stratovarius - Black Diamond

5 Comments:

Blogger Fin de los Tiempos said...

¿Por qué los Dire nunca han llegado a sonar en directo tan bien como en estudio? Gran duda. De Stratovarius me quedo con 1000 rainy nights

12:15 a. m.  
Blogger tiomilio said...

Pues yo tengo un directo de Mark Knopfler que es brutal la versión de Sultans of swing. 14 minutos de pura música.

También hay que contar los años que tendrá ese directo y la calidad del sonido de éste

2:47 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Tio! Curioso! Odias todo! El grupo tal es una panda de maricas, el noseque es una mierda... desde luego no he leído nada constructivo o positivo xxD

Bueno es tu opinión sin duda, pero alguna opinión constructiva tendrás en la vida... por cierto me ha hecho gracia todo lo que has dicho de tokio hotel... La verdad que no me molan nada y están muy estereotipados pero chico... se ha de reconocer que su cosa tendrán y que es un grupo que tocan ellos y el cantante tiene buena voz... por no decir que me partía con lo del maricón que no es maricón... montón de mierda... ect etc etc... tu eres gay verdad? Porque ese tipo de comentarios los suele hacer un gay reprimido xxD

Va asúmelo y sal del armario de una vez! Que no pasa nada que ahora te puedes casar y todo! jajajaja

saludos!

4:30 a. m.  
Blogger tiomilio said...

¿que odio todo? ¿que te has fumado, alma cándida?

Además, no es odio, es asco. ¿a ti no te dan asco cosas? No se, mirarte en el espejo o similares

¿que tendrán lo que? ¿porque tengan exito tienen que ser buenos? Juer, que axioma más estúpido.

¿no tiene nada que ver que los hayan hecho uno de cada tipo para que todas las niñitas se enamoren de ellos? Es como las spice girls: son malas a rematar y mira que triunfaron las asquerosas

¿que tocan instrumentos? Eso lo dirás tu. ¿sabes qué grupo es La oreja de Van Gogh? pues para grabar los discos, los que tocan no son ellos, para que suene algo decente.

Maricón lo serás tu, que insultas de anónimo total, ni pones un nick

gallina, que eres un gallina

6:40 p. m.  
Blogger Fin de los Tiempos said...

Yo cuando les he visto en directo no han terminado de cautivarme como en estudio. Y bueno, Mark Knopfler sin Dire Straits, tampoco es lo mismo.

Pero Sultans Of Swing es ya parte de la banda sonora de todos.

Seguro que con el tiempo Tokio Hotel entrará en su vida...

12:34 a. m.  

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